Capítulo 2: Siendo Arrebatado por la Profesora

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Capítulo 2: “Siendo Arrebatado por la Profesora”.
Ahora siempre voy a las clases de la secundaria con Chia. Por cierto, pasaron varios días desde que tuvimos sexo en la enfermería escolar.
– Yuuto-San, me encantó la acabada interna que me hiciste ayer a la noche…
Yo me la quedé mirando. Mi novia es ya una esclava del sexo que tenemos a menudo. Hasta cuando llegamos a la escuela ella seguía deseando mi cuerpo. Y además suele desmayarse con los ojos casi en blanco pero alcanzo a oírle murmurar que desea mi pedazo y tal es su semejante deseo sexual.
– Ah, ¿pero acaso no te estoy malinterpretando…?
– ¿Cómo dices? Mmm, bueno… te seré sincero: no es que quiera tener sexo con vos.
– Eso significa que te desagrada hacerlo conmigo…
– ¿Qué estás diciendo?
– ¡No lo niegues!
Mi novia infló los cachetes y se adelantó unos pasos.
– Aunque me desagradara tener relaciones sexuales con vos en tu caso debería darle igual ya que sos una degenerada.
– Cállate…
– Por cierto… ¿aceptaron sin problemas tu ingreso a esta escuela?
De todos modos Chia al igual que yo es de origen alguien en edad de ser una estudiante de secundaria. Y aunque no tenga mucha libertad para emplear mi habilidad especial dentro del recinto escolar no hay en verdad mucho problema. Claro que Chia y yo permanecemos juntos todo lo que podamos en la escuela. Damos la impresión de ser una pareja de novios ya que en verdad y en cierto modo lo somos. Dicho esto en las clases de educación física me va muy bien y tengo altos ánimos cuando llegan esas horas acá en la escuela.
– ¿Mi ingreso…?
– Me refiero a la falsificación que preparaste para ingresar a esta escuela.
– Soy capaz de realizar milagros. Todos creen que soy una estudiante más del montón y no saben nada específico de mí.
– Eso está bastante bien porque nos va a resultar muy útil para no arruinar nuestra fachada si aparece un demonio por estos lados.
– Así es.
– ¿Ya sabes algo de mi propio ingreso…?
– ¿De qué te preocupas tanto…? Yo actúo siempre en consideración de las necesidades de los demás.
– Tienes una reputación considerable. Ante los ojos de los estudiantes masculinos sos muy hermosa con tu cabello negro, largo y lacio. Les debes parecer una persona pura.
Hasta yo entendía esto muy bien y tras terminar de decirlo asistimos a la siguiente clase del día.
– Parece que Yamagishi-San tiene una buena relación con su pareja. Qué envidia que me da.
– ¿Qué pretendes al halagarme…?
– Sólo me río de la situación.
– ¿¡Cómo dices…!?
– Con lo pura que sos el sexo que solemos tener…
– ¡Cállate! ¿Desde cuándo te gusta hablar tanto en vano…?
– Je je je, hoy también amaneciste muy tierna.
– …
Chia se puso colorada y sonrió ampliamente.
– Ah, pero…
– ¿Y ahora qué pasa?
– Noto la presencia de un demonio acercándose lentamente.
Todos los días Chia estuvo recibiendo de mi parte acabadas internas y como tiene en su interior una gran cantidad de energía absorbida es capaz de detectar la existencia de demonios de forma más nítida en los alrededores.
– ¿Sí…?
Parece que Chia lo está considerando como un gran problema.
– Como la princesa guerrera que soy debo derrotar a los demonios aunque no creo poder realizar milagros.
– ¿Podría ser que se nos esté acercando ahora mismo?
– Sí, hay una alta posibilidad de que sí.
– Pues estemos alerta.
Seguiremos la conversación después de las clases de la secundaria.
Llegamos al salón justo cuando tocaba la campana. Por ahora no queda de otra que atender en las clases. La puerta fue abierta y pasó la profesora de turno. En cuanto vi su figura algo me perturbó. Supuse que nos impartiría clases alguien pasado de mediana edad pero a la que veía era a una joven belleza. Me quedé embobado viéndole las enormes tetas. Todos los estudiantes varones estaban tan atolondrados como yo. ¿Podría ser que ella fuera la sustituta de algún otro profesor que faltó por razones de mala salud o algo así…? Pero igual eso sería algo bastante extraño… Todos los estudiantes la estuvimos mirando… Era la primera vez que cualquiera o que una profesora me parecía bellísima…
– Buenos días Nemoto-Sensei.
Todos la saludaron formalmente. ¿Acaso será que…? Pero Chia me dio una mirada de soslayo y enseguida me quedé en silencio. Tal y como me lo suponía esa profesora era en verdad una demonio. Su apariencia de profesora casi me engaña como a los demás. La primera prueba de que lo era es que falsificó los recuerdos de los estudiantes. Chia hizo casi lo mismo para ingresar a esta escuela para empezar a familiarizarse normalmente con los demás estudiantes. Chia y yo ya poseemos una gran cantidad de energía pero esa mujer resultó muy hábil para hacerse pasar por profesora pues me cuesta verla como algo más de lo que aparenta… Mi novia me volvió a mirar mientras sonreía ligeramente por estar embelesado.
Luego me terminé de dar cuenta de que yo era también era su objetivo por mi gran cantidad de energía y que por siguiente ella trataría de entrar en contacto conmigo. De hecho ambos éramos objetivos de aquella demonio por nuestra energía.
Como esperaba la profesora se me acercó después de las clases.
– Mikagami-Kun, me gustaría que me asistieras.
Ya se debió dar cuenta de la energía que poseemos mi novia y yo. Los recuerdos que falsificó para circular por acá ahora los está utilizando para realizar su próximo movimiento.
Qué interesante. Vamos a tenderle una trampa.
– Con gusto, Sensei.
Le sonreí con falsedad mientras nos dirigíamos a la sala de imprenta.
– Muy bien, por ahí…
Ya estábamos en el almacén de la imprenta organizando contenidos. No me cabe duda de que ella deseaba que nos quedáramos a solas. Pues muy bien, juguemos un poco. Llegó la hora de que inicie una charla con la profesora.
– Ah, tengo que imprimir esto…
– Así es.
Por ahora le voy a obedecer fielmente ya que directamente me resultaría interesante que fuera mi novia. La tengo observada desde todos los ángulos. Por cierto, Chia volvió a su casa puesto que sería inútil que una princesa guerrera estuviera cerca sólo causaría problemas. Le expresé a Chia que no debía preocuparse demasiado… Bueno, todo va a salir bien. No va a ser tan difícil relacionarse con esta mujer. Además tengo perfecta confianza en mi capacidad.
– Sensei, ya terminé las impresiones.
– Gracias, ¿pero me asistirías a limpiar el depósito?
– ¿Dice a limpiarlo…?
Me extrañé tanto ante semejante petición de su parte que dudé si asistirla… Por otro lado es normal que a los estudiantes como a mí no nos guste asistir en estas tareas…
– ¿Y qué dices…?
– Eeeh…
– Si aceptas luego de daré una recompensa.
Tras decir esto me hizo un guiño… Con que esas tenemos… Ante aquel ofrecimiento tendría a cualquier hombre a sus pies.
Pero a mí me hizo estremecer de nerviosismo el ofrecimiento de esta demonio.
– Entiendo, la asistiré.
– Gracias.
A pesar de todo creo que decirle a mi novia que se fuera a su casa fue la mejor opción.
– Ah, Mikigami-Kun…
– ¿Qué pasa?
– Algo me estuvo rondando por la cabeza.
– ¿Qué es…?
– ¿Tienes novia?
– …
¿Acaso es tonta…? No es un tema del que se hable con un alumno…
Bueno, no me queda de otra más que seguirle la corriente.
– Llegué a tener pero rompimos.
– Ya veo.
– Y usted Sensei, ¿tiene novio…?
– No, no tengo.
Tal y como suponía y es porque sos una demonio.
– Vaya, estamos igual en ese sentido.
– Ciertamente, ¿eh?
– Usted debe notarse sola, ¿no?
– ¿Así te parece que me veo?
– Bueno, algo…
No es algo que deba preocuparme pero estaría bueno que lo fingiera un poco.
– Je je, Mikigami-Kun, vos lo dijiste…
– ¿Eh…?
– Últimamente me noto un poco triste…
– …
¿Cómo se le ocurre decir algo así…? ¿Será que de verdad me quiere tender una trampa…?
– ¿Pero qué dice, Sensei? Deje de decir algo tan triste y volvamos a apurarnos a terminar de limpiar, ¿de acuerdo?
Luego de decirle esto proseguimos con la limpieza.
OOO
– Gracias por tus esfuerzos.
Tras terminar de limpiar me senté en una silla al lado de Sensei.
– Ah, casi lo olvido.
– ¿Qué pasa, Yuuto-Kun?
– Sensei, ¿cómo es su nombre de pila?
No creo que saberlo me haga daño. Y además tengo que llamarla de algún modo cuando la domestique.
– Mikagami Yuuto, ¿después de tanto tiempo en serio no lo recuerdas?
– Así es, se me olvidó.
– Ay por Dios… Qué se le va a hacer… Me llamo Nekomo Kyouka.
– Ah, Kyouka-Sensei, ¿eh? Es un buen nombre.
– No me termina de sorprender tanto el que me salieras con esto. Pero me pregunto cómo es que tendría que agradecerte tu asistencia.
– ¿De qué habla?
Kyouka-Sensei entonces sonrió y me puso su mano sobre la mía.
– Espere, ya soy un adulto…
–  Oh, ¿ya te consideras un adulto…?
Kyouka no se debió dar cuenta de que me temblaba un poco la voz cuando dije lo anterior en un tono un poco alto. Mi novia debía estar en igualdad de condiciones para combatir contra ella. El caso es que la cantidad de energía que tenía acumulado seguramente no sería suficiente para ser exprimido entre las dos. Además como me dijo que me daría una recompensa por limpiar pues…
La profesora debía seguir una estrategia muy buena para haberse infiltrado en esta escuela. Tratar de atacarla no sería una buena idea y escapar me resultaría tremendamente difícil. De igual modo revelar su secreto no me serviría de nada y además me quedé pensando que a todos los estudiantes masculinos que atraviesan la pubertad estarían contentos de que la profesora les dé una recompensa… Quizás debe hacer una promesa de que no le diré una palabra a nadie…
– Mikagami-Kun, definitivamente no le contarás a nadie lo que estamos por hacer, ¿verdad?
Uff, es tal y como me lo suponía. Hice una expresión de nerviosismo mientras asentía ligeramente.
– Je je, sos un chico muy agradable.
De pronto me besó en los labios.
– Después de esto serás un poco más adulto.
Kyouka me hizo poner de pie y me bajó el pantalón hasta la altura de las rodillas.
– Vamos a ver…
El pantalón se me cayó haciendo un sonido sordo.
– ¡Qué asombroso! Mikagami-Kun, la tienes re grande.
– Eso creo…
– Te voy a quitar toda esa tensión que tienes sobre los hombros.
No puedo decir que me note feliz de que me consuma una cierta cantidad de energía adicional… Ella me masajeó la pija y logró que me pusiera bien erecto.
– Sensei, parece acostumbrada a hacer pajas…
– Eso crees, ¿eh?
Tras dar esa respuesta se metió en la boca de un saque mi pene erecto.
– ¡Oooh…!
Apretó los labios con mucha fuerza cuando llegó a la base… Chia no hace petes tan viciosos.
– ¡Fuaaah…! Sí que abrió muy grande la boca para meterse mi pedazo…
– No es para nada sorprendente.
– Pero sí, esta es tu recompensa… No te contengas en dejarlo salir…
Movió la cabeza de atrás a adelante.
– ¡Uuuh…!
La miré desde arriba escuchando muchos obscenos sonidos acuosos. Chupaba en parte con los labios y éstos se le estiraban mientras me hacía el pete. Al verle la expresión entendí que Kyouka era una depravada sexual. En este sentido es igual a Chia en lo de degenerada…
– ¡Dale, Mikagami-Kun, lánzalo cuando quieras! ¡Mmm…! ¡Mmm…! ¡Uuugh…!
Su expresión ahora era la de una larga pero fina cara que me chupaba el pene puesto que deseaba mi semen. Luego empezó a hacerme el pete con suma violencia como si se tratara de un pistón y extendió y me rodeó el pito con la lengua. Trato de soportar lo mejor que puedo y ahora pues soy como un estudiante normal de secundaria alta. Se me cruzó por la cabeza que mis experiencias sexuales previas no me preparaban para esto.
– ¡Dale, échalo! ¡Échame una bocha en la boca! ¡Dale! ¡Dale!
Llegado a este punto me volví en contra de anterior resolución… ¡Uff, Dios! Ya quiero echarle el semen a toda costa…
– *Tragar* *Tragar* *Tragar* *Tragar* *Tragar*
– ¿¡Guuuoooh…!?
Por un instante a Kyouka se le inflaron los cachetes mientras seguía chupándome el semen con desesperación. No sé qué va a hacer con toda esa energía adicional que me chupaba.
– *Tragar* *Tragar* *Tragar*
Volvió a producir todo un gran sonido acuoso a medida que me lo tragaba… Qué espectáculo tan particular era el ver a una profesora absorbiendo el semen de un estudiante… Parecía que estuviéramos borrachos en esta situación pero para Kyouka debió ser algo bastante habitual…
– *Tragar* *Tragar* Ah, Mikagami-Kun, tienes un semen muy espeso…
Una demonio recién me chupó una acabada de semen… y naturalmente ella estaba feliz de que la misma fuera muy espesa…
– *Tragar* *Tragar* *Tragar*
Luego terminó de tragarse todo el semen que le quedaba en la boca.
– Estuvo riquísimo…
Pero creo que todavía no está satisfecha… y la sonrisa ovalada que me presentó al instante me lo confirmó…
– Hasta ahora todo me resultó exquisito pero me imagino que se viene lo mejor… ¡Ay, Mikagami-Kun, tienes un algo magnífico!
Esta es una prueba de que Kyoyka quiere volver a peteármela… Quizás con una sola felación no fue suficiente para arrebatarme mucha energía ya que yo en verdad tengo mucha de la misma…
En verdad no me equivocaba con mi apreciación de que Kyouka era una degenerada. Hambrienta como ella estaba frente a un humano al que le podía exprimir una gran cantidad de energía me volvió a realizar otra felación… Era de no creer que una bellísima profesora le estuviera chupando los genitales a un estudiante… Miraba cada tanto cómo me la peteaba esta mujer que ahora parecía como desesperada por exprimirme el semen. Le veía cómo le sobresalía un cachete y notaba cómo me la lamía con la punta de la lengua y que luego tragaba profundo algo de mi presemen y cada vez le notaba más caliente su lasciva boca…
– *Lamer* *Chupar* *Tragar* ¿Y bien? ¿Te gusta la felación de tu profesora…?
– Sí, me gusta…
– Entonces acaba en cuanto gustes.
Decir lo que dijo estuvo de más porque ya en cualquier momento voy a volver a acabar… y es justamente por eso que esta tonta demonio no deja de hacerme esta nueva felación…
– *Tragar* *Tragar* ¡Lanza un montón en la boca de tu profesora!
– Creo que estaría mal que le acabara en la boca así que acabaré afuera…
– ¡En la boca! ¡Acaba dentro de mi boca!
Gritó Kyouka en estado de éxtasis.
Ante la gran cantidad de energía que me consumió por la felación ya debe tener mucha acumulada en su ser.
– Oh, esto todavía no terminó.
La profesora volvió a envolverme el pene con la lengua…
– *Lamer* *Tragar* *Tragar*.
Noté bien fuerte las partes interiores de sus cachetes mientras me la succionaba…
Ya veo, no me dejará escapar… Con semejantes felaciones no quiere ni despegarse de mí… Tenía una expresión de degenerada y de desesperada al chupármela para exprimirme el semen…
– *Tragar* *Tragar* *Tragar* ¡Ah, Mikagami-Kun, lánzame más! ¡Lánzame mucho en la boca!
– Eso me desagradaría bastante…
– ¡No habrá problema porque voy a chupártelo todo!
Aunque no estaba del todo con ánimos en mi actual condición esto es en verdad como un juego en el que conozco a una mujer interesante.
– *Tragar* *Tragar* *Tragar*
– Sensei, está siendo muy violenta.
– ¿Te gusta que sea violenta?
– Bueno, no me desagrada.
– No te contengas, ¿de acuerdo?
Tras decir esta simpleza yo me quedé estático disfrutando paradójicamente con su felación. Y por esto mismo es que estoy por acabar… Ay mierda… Creo que ya estoy afectado por sus encantos… Quizás me pasa la típica de que terminaré exprimido como unas veinte veces… Y tal vez ese sea justamente a lo que apunta Kyouka con sus asombrosas felaciones…
– Sensei, vuelvo a acabar…
– ¡Dale, no hay problema! ¡Échamelo en la boca!
– ¡…!
*Lamer* *Chupar* * Tragar*
Otra vez me la está peteando recontra fuerte.
– ¡Fuah…! ¡Qué increíble cantidad…!
– Sensei, ¿va a poder tragarse todo…?
– Claro que sí.
De nuevo empezó a volverme a chupármela. Y parecía como si estuviera borracha por el alcohol mientras lo hacía.
– *Lamer* *Chupar* *Tragar*
– Uff, todavía sigo lanzando…
Estoy utilizando mi habilidad para alimentarla de mucho semen indefinidamente… Je je je, su incontinencia de absorber semen me servirá de mucho.
– *Tragar* *Tragar* *Tragar* ¡Qué asombroso! ¡El semen no deja de salirte! ¡Más! ¡Dame más! ¡Voy a dejarte seco porque supongo que me lo dejaras tomármelo todo, ¿verdad!?
– Claro…
– Bien, por favor sigue con el buen esfuerzo.
Le agarré la cabeza a Kyouka y la jalé hacia mí.
– ¿¡Gooogh…!?
De este modo hice que me hiciera una garganta profunda repetidas veces y por ende que también que mi pene fuera hacia adelante y hacia atrás en el centro de su boca.
– Es asombroso… así yo parezco la dominada…
– Todavía me sigue saliendo.
– ¿¡Mmm…!?
Se notaba que a Kyouka la hacía sufrir un poco pero no dejé de sostenerle fuerte la cabeza. Sin embargo la ignoré y seguí dándole fuerte el semen dentro de la boca.
– Uuugh… Ooogh… ¡No puedo…! ¡Casi no lo soporto…! ¿¡Gooogh…!?
Le hice tomarme el semen hasta lo más profundo de su boca que alcancé a llegar. Y luego se le chorreaba el semen por entre los labios mientras se notaba que tenía una expresión sufriente.
– ¡¡Ugh…!!
Finalmente le salió más semen pero de las fosas nasales. De hecho le seguía saliendo semen de la nariz y de la boca como una catarata.
– Ugh… ¿Cómo es que te sale tanto semen…? ¡Uff, sigue sin dejar de salírsete!
Oh qué interesante es que una madura le gotee tanto semen por la nariz. Me encantaría tomarle una foto de su cara llena de semen para mostrársela a todos los estudiantes de la escuela.
– Uuugh… ¡Mmmmm…! *Tragar* *Tragar* *Tragar*
En esta situación me miró a los ojos mientras me la seguía chupando.
Siguió con la felación mientras me veía con una expresión realmente degenerada. Y justo cuando creí que ella ya había tenido suficiente seguía peteándomela.
– Gooogh… Uuugh… ¡Uuuff…!
Kyouka seguía sufriendo un poco por tragármela. Me absorbía con mucha fuerza el glande y le vi que estaba llorosa. Vaya vista…
– Yuuto-Kun, sos asombroso.
– ¿Ya está satisfecha?
– Qué desconsiderado que sos, ¿eh? Pero estoy en éxtasis. ¿Quieres ver más de mi lado pervertido?
– No me interesa.
Rechacé su oferta ya que tengo por completo cautiva a Kyouka así que le ordené que se fuera de la habitación y así ella empezó a caminar hacia la puerta.