Another Novel R-18 Capitulo 12 "Reunión con los padres"

Y así terminamos viajando en el auto con Edwin como nuestro chofer.
Antes no lo había descrito, pero es un tipo alto de complexión robusta, pero al mismo tiempo es un poco torpe cuando se trata de hablar. No digo que sea un cabeza hueca, solo que a veces es un poco… No sabe leer el ambiente y dice lo que se le viene a la mente. ¿Un cerebro de musculo?
 
Cuando era niño le tenía mucho miedo ya que se me acercaba desprevenido y me trataba como un muñeco de trapo lanzándome hacia arriba. Con el tiempo me fui acostumbrando e incluso le he tomado más confianza casi considerándolo algo así como un tío un poco raro.
 
En fin, cuando le dije que nos lleve a la casa de Lesly, sonrió de oreja a oreja y se entusiasmó sabiendo que Lesly iba a salir conmigo.
 
“HAHAHAHAH Sabía que esta señorita era la indicada para el joven maestro. Mis ojos no mienten HAHAHAHA” dijo riéndose cruzándose de brazos mientras hacía resaltar sus músculos.
 
Hey, estás asustando a Lesly.
 
Cuando le pregunté a Elena si iba a venir también…
 
“Yo ya planté la tierra joven maestro, usted es el que debe cosecharla Fufufu” fue lo que contestó
 
Entiendo esa frase, pero ¿No tenías otra mejor forma de decirlo? Me siento algo irritado cuando lo dices riéndote como si estuvieras burlándote de mí. Además, es tu culpa en primer lugar, quería ser lo más discreto posible, pero vienes y arruinas los planes.
 
Las sirvientas también nos despidieron y nos dieron sus felicitaciones. Dijeron que iban a hacer postres y otros dulces para celebrar cuando regrese.
 
¿En serio tienen que hacer eso? ¿No tienen algo más importante que hacer?
 
Ignoré a una de las sirvientas que murmuró algo extraño sobre lamentarse por no poder robar mi virginidad cuando tuvo la oportunidad.
 
Después de media hora de viaje en el auto, con Edwin cantando ruidosamente una serenada para ambos, por fin llegamos a la casa de Lesly.
 
—N-Nei, si no quieres hacerlo, no importa, yo ya estoy feliz de poder estar contigo— dijo Lesly dándome una sonrisa mientras yo me tambaleaba por salir del auto.
 
—N-No te preocupes, ya te prometí que saldría vivo de esta.
 
—Aunque te dije que mis padres entenderán.
 
En el auto también le pedí a Lesly que me contara información sobre sus padres para idear una forma de convencerlos sin llegar al extremo de mi muerte por lo que ella reunió todos los datos importantes.
 
De lo que dijo pude entender que ellos la aman mucho, sobre todo su padre que parece tener un exceso de protección hacia ella lo cual me hizo temblar.
 
Mi temor fue aumentando constantemente.
 
—¡No se preocupe joven maestro, si algo pasa yo lo arreglaré fácilmente para usted!
 
No, Edwin. Sería mejor que te quedes en el auto y no salgas hasta que regrese.
 
¡Deja de hacer poses extrañas solo para mostrar tus músculos!
 
Lesly me había dicho que su padre era tenía un negocio de inmuebles mientras que su madre tenía una florería en el centro de la ciudad, por lo que su familia era muy estable. Además, como ella era la única hija, siempre ha sido muy querida y le daban unos pocos lujos.
 
Después de dejar en el auto a un Edwin que rechinaba los dientes con impotencia, caminé con Lesly hacia su casa.
 
—U-Uhm
 
Viendo que ella estaba tratando de decir algo mientras me miraba de reojo con algo de inseguridad, me quedé pensando hasta que se me ocurrió algo y le tomé su mano.
 
—Ah— Lesly se sorprendió cuando sus mejillas se tiñeron de rojo.
 
Caminamos tomados de las manos hasta la puerta donde se decidirá si vivo o muero.
 
*Tock *Tock
 
Toqué con algo de nerviosismo la puerta y esperamos.
 
Después de unos momentos salió una mujer que parece ser la madre de Lesly dejando salir un suspiro de alivio cuando vio a su hija. Debió haber estado preocupada cuando su hija no regresó anoche a la casa así que no la puedo culpar. Me llenó un sentimiento de remordimiento.
 
—Mi niña, me tenías muy preocupada— dijo la mujer mientras abrazaba a Lesly fuertemente.
 
Realmente, es una buena madre.
 
Por cierto, ambas madre e hija se parecen mucho si las veo correctamente. Aunque hay una clara diferencia en esas dos grandes proporciones que me hace pensar en el futuro crecimiento de Lesly. Me pregunto si… ¡No! ¡En que estoy pensando!
 
—Tengo muchas preguntas que hacerte, recibí una llamada extraña de una mujer que aseguraba que estabas con ella mientras se reía de forma extraña. Estaba muy preocupada pensando en lo peor—. Dijo la madre de Lesly con una mirada seria como si estuviera reprendiéndola, pero al mismo tiempo se notaba la preocupación en sus palabras.
 
Espera, ¿qué? ¿Mujer extraña? ¡Elena que hiciste!
 
—S-Siento haberte preocupado
 
—Geez, no vuelvas a hacerlo. ¡Ah! —. Parece que la madre de Lesly recién se dio cuenta de mi presencia cuando fijó sus ojos en mí.
 
—Y este chico es? — Cuando la madre de Lesly estaba preguntando sobre mí, de repente se escuchó un alboroto desde dentro de la casa.
 
Tengo un mal presentimiento
 
—¡Hija! ¡Está aquí mi preciosa hija! — Un hombre de aspecto empresarial salió apurado de la casa y cuando notó a Lesly corrió hacia ella como si hubiera visto un ángel caído del cielo.
 
—Mucho gusto, yo soPfhhhggg—
 
En medio de mis palabras fui mandado a volar por el padre de Lesly con un empujón sin reservas.
 
—¡Mi precioso tesoro, estuve al borde de la desesperación cuando no llegaste a casa! ¡No sabes lo desesperado que estaba! ¡Lucía, necesitamos llevarla urgentemente al hospital para comprobar que no le haya pasado nada!
 
—¡P-Papá!
 
—Que ocurre mi pequeña, ¿algo está mal?
 
El padre de Lesly incluso después de empujarme no me dio ni la más mínima mirada mientras abrazaba a Lesly revisando de que este sana y salva. Por otro lado, Lesly estaba en pánico al verme en el suelo todo desamparado.
 
—Querido, escucha a tu hija— La madre de Lesly que al parecer se llamaba Lucía tuvo que intervenir viendo que me la situación no iba a progresar a lo que el padre de Lesly se calmó. Ya veo quien lleva los pantalones en la casa.
 
—¿Que ocurre hija? — preguntó dócilmente.
 
Lesly dejando el abrazo de su padre corrió hacia donde yo estaba y con cuidado intentó levantarme.
 
En serio me dolió. ¿Acaso es luchador profesional? Sentí como si un camión me hubiera arrollado rompiéndome algunas costillas.
 
EL padre de Lesly que al fin notó mi presencia incluso después de haberme empujado me miró con los ojos entrecerrados mientras era ayudado por Lesly.
 
—Mi, mi, ya veo Fufufu— sonrió Lucía con ternura al vernos. ¿Otra sensual Elena?
 
Mientras tanto el padre de Lesly comenzó a desprender un aura fría y amenazante la cual me daba un escalofrió por la espalda y me hacía sudar gotas heladas.
 
¡Puedo ver un Señor Demonio como su sombra detrás de él!
 
¡A-Ayuda!
 
—Mi niña, ¿esa cosa que es? —preguntó con una mirada despreciativa hacia mí. ¿Acaso estoy siendo tratado como basura?
 
Ni siquiera soy tratado como humano.
 
 
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Para tener una mejor conversación, Lucía me invitó a pasar a su casa mientras nos enviaba cálidas miradas y traía unos pocos bocadillos. El padre de Lesly en cambio seguía penetrándome con su fría mirada como si me quisiera asesinar en el instante en que aparte la vista.
 
—Así que, ¿la razón por la que no llegaste a casa anoche fue?
 
—L-Lo siento por no avisarles, yo…
 
El interrogatorio comenzó con la pregunta del padre de Lesly a lo que ella respondió deprimida con la cabeza abajo.
 
Viendo cómo iban las cosas…
 
—Yo la invité a mi casa
 
—¡N-Nei!
 
—Tú
 
—Ara ara~
 
Lesly se sorprendió por mi repentina declaración mientras que la intensidad de la mirada de su padre aumentó. Lucía puso su mano contra su mejilla mientras sonreía felizmente.
 
—Lo siento, es mi culpa que Lesly no haya regresado. Ocurrieron muchas cosas y pues…
 
¡AAAAAAAAAAAAHHHHHHH! P-Por favor, deje de mirarme de esa forma. ¡Esa mirada está quemando mi alma!
 
—S-Si me permitieran estar junto a ella—. Dije con una voz tan lamentable debido al nerviosismo. Podía sentir el sudor que bajaba de mi frente.
 
Cuando estaba al borde del colapso, de repente sentí la calidez de una mano. Era Lesly que con tenue tono rojizo en su cara me estaba sonriendo.
 
Turututu~ Purifica mi alma~ Tururututuru~
 
—¿Así que, quieres a mi hija huh? Aunque ni siquiera me has dicho tu nombre.
 
—Discúlpame por la descortesía de mi esposo. Él solo está confundido de que nuestra hija trajera a un chico tan guapo a la casa, no te preocupes. Mi nombre es Lucía y mi esposo es Robert, un placer conocerte.
 
Contrario al esposo, ella es muy amable conmigo. Me agrada.
 
—¿Qué quieres decir con que estoy confundido? ¡Mi preciosa hija trajo a un sinvergüenza a la casa, deberías decir algo!
 
—Querido, cálmate. Lo estás asustando.
 
—P-Pero.
 
—Robert.
 
—Sí, mi vida.
 
No, Lucía, la que me está asustando eres tú. Incluso cuando sonríes de esa manera, tus ojos no lo hacen. A-Alguien ayude a este pobre hombre.
 
Aunque ahora que lo dijo, no había dicho mi nombre desde que llegué así que creo que estaba siendo muy informal al ignorar ese hecho. Tal vez porque estaba acostumbrado a no llamar tanto la atención al decir mi nombre, por eso me olvidé de mencionarlo.
 
—Disculpe que no me haya presentado. Mi nombre es Neilans Ribers.
 
—Ara, que gentil de tu par— Lucía detuvo lo que iba a decir cuando se me quedó mirando fijamente.
 
El padre de Lesly, Robert, que notó el cambio en la expresión de su esposa tenía una mirada de confusión.
 
—L-Lesly, ¿este chico es quien creo que es?
 
—Ah que, ¿quién es?
 
Lucía le preguntó a su hija mientras que Robert seguía sin entender. Creo que se parece a alguien que conozco.
 
—Es un poco incomodo cuando digo mi nombre así que no lo digo mucho.
 
—A-Ah, sí, solo estaba algo sorprendida. ¡Lesly, explícame todo! ¡Querido! ¡Discúlpate ahora mismo con nuestro invitado!
 
—S-Si mamá.
 
—¡Que! ¡¿Yo por qué?!
 
Y así comenzamos entre los dos a explicarles toda la situación a Lucía y Robert. Aunque fue vergonzoso al inicio, Lucía nos pedía más y más información mientras sus ojos proyectaban estrellas brillantes y murmuraba “Esa es mi hija”, “Como se esperaba de ella, Fufufu le enseñé muy bien”.
 
—Te encargo a nuestra preciosa hija. Estoy muy feliz de que tenga a alguien como tú.
 
Su actitud me sacó de toda la tensión que tenía acumulada antes, así como aprobó nuestra relación.
 
Además, me relajó la forma familiar y sin reservas de llamarme ya que desde hace mucho tiempo no era llamado así de informal. Me llenó un sentimiento de confianza.
 
Por otra parte, Robert…
 
—¡T-Tu maldito!
 
—¡AAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHH!
 
—¡Aunque seas el rey del mundo no aceptaré que te lleves a mi pequeño ángel!
 
—¡¡L-LO SIENTOOOOOOO!!
 
Él con todas sus fuerzas me había tomado por el cuello mientras me miraba con furia en sus ojos. Incluso cuando estaba en ese temperamento, podía ver lágrimas de impotencia en sus ojos.
 
Lesly y Lucía no tardaron mucho en detenerlo y tranquilizarlo salvándome de una posible muerte.
 
Cuando Robert se calmó, se disculpó, aunque seguía mirándome como si quisiera atravesarme con cuchillos.
 
Espero que esto se solucione pronto.

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